lunes, 11 de noviembre de 2013

ESPACIO ACOTADO

 

¿Por qué no han existido grandes artistas mujeres?
 
Con esta pregunta, título de un artículo publicado en 1971 y escrito por la teórica y crítica Linda Nochlin dando paso a la crítica de arte feminista. En él, reivindica el olvido que de la mujer artista se ha hecho en la historia general y del arte en particular.
Olvidadas en los libros, privadas de estímulo, de facilidades educativas y recompensas, es casi increíble que un porcentaje de mujeres sí persevero y buscó una "profesión" en las artes. Y es que a lo largo de la historia del arte han existido numerosas mujeres artistas las cuales han pasado un tanto desapercibidas o han sido descubiertas tardíamente. Sin embargo, a poco que indaguemos encontramos mujeres relacionadas con la temática artística, así, en la Edad Media pero con muchísimos reparos artísticos ya que su trabajo estaba destinado a las miniaturas en manuscritos aparecen los nombres de Guda S. XII, monja que creó un autorretrato en una letra inicial en un Homeliary (homiliario, colección de homilías, o explicaciones familiares de los Evangelios). Junto con su autorretrato, ella escribió un inscripción: "Guda, un pecador, escribió y pintó este libro". Ende, monja castellana, año 950, es autora de una serie de miniaturas que ilustran un manuscrito sobre el fin del mundo que puede admirarse en la catedral de Gerona. Firmó como Ende pintrix el Dei a (d)intrix (Ende pintora y sierva de Dios), está considerada la primera autora que firma con nombre propio su obra. Claricia o Clarica fue una joven, posiblemente una estudiante que no era monja, que dedicó parte de su vida en un monasterio alemán a ilustrar libros. En uno de ellos, aparece retratada columpiándose cogida a una gran letra Q y con su nombre escrito sobre sus hombros.


En el siglo XVI Levina Teerlinc, Irene de Spilimbergo, que estudió con Tiziano dos años. Artemisia Gentileschi excluida de la narración histórica por el hecho de ser mujer y también por ser hija de un artista, entonces, los historiadores incluyen al padre y marginan a la hija.

Autorretrato de Artemisia Gentileschi. Alegoría de la pintura
 
Y así una extensa lista de mujeres que merecen figurar en los registros porque a sus dotes artísticas hay que sumarle la dificultad del hecho de que han sido denostadas por encontrarse en un entorno hostil.
En las vanguardias, las mujeres han sido apartadas de su deseo de creación, de su pasión por el arte, borradas por sus propios compañeros (Maruja Mallo, Camille Claudel). Estas mujeres quebraron los esquemas del arte tradicional y fueron revolucionarias sin participar en acciones políticas, ligándose a los movimientos europeos de vanguardia y buscando estilos personales dentro de la expresión plástica como sucedió con “Las amazonas de la vanguardia” rusa, Alexandra Exter, Natalia Goncharova, Liubov Popova, Olga Rozanova, Varvara Stepanova y Nadezhda Udaltsova. Nombres que tal vez no resultan muy familiares pero que sin duda son esenciales para comprender lo que sucedió en el arte ruso desde el cambio de siglo hasta 1930.


Diseño de figurines. Alexandra Exter

Son muy importantes para casi todas las artistas de las vanguardias las relaciones que establecen entre sí, con otras artistas plásticas, escritoras y pensadoras, así se autorizan y reconocen mutuamente, se influyen, aunque cada una tiene estilos completamente diferentes, utilizan distintos materiales, distintos medios de expresión artística, todas ellas tienen una obra de gran complejidad y riqueza. Son mujeres que siguieron creando, creaciones artísticas que van más allá de lienzos, diseñan ropa y decoran casas, crean escenografías, ilustran libros y revistas, mujeres que siguieron imaginando, que siguieron viviendo libres, al margen de las corrientes dominantes, libres en femenino. Para ellas el arte es necesidad y deseo. Mujeres que rompen con la jerarquía en el arte en cuanto a materiales, temáticas, o tipos de arte. Mujeres que no tienen interés por el éxito, toman de la tradición artística y del arte del momento lo que les gusta, les interesa la vida, lo cotidiano, la escritura, a veces inserta en su misma obra como es el caso de Frida Kahlo o Louise Bourgeois; otras veces a través de diarios (como los de Frida Kahlo, Maruja Mallo o Delhy Tejeros); textos explicando sus obras como es el caso de los fragmentos de Remedios Varo describiendo las historias de sus pinturas, llenas de imaginación, humor y magia, o los de Delhy Tejero.
 
Cortar con el cuchillo de cocina a través de la barriga cervecera de la República de Weimar, 1919. Hannah Höch
 
Las artistas de las vanguardias son conscientes de las implicaciones de ser mujer en sus entornos, en su tiempo, y es relacionándose entre ellas como encuentran un respaldo, como dejan de sentirse solas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario